10 pasos para plantarte a la crisis ambiental

10 pequeños consejos para que la ropa deje de contaminar teniéndote a vos como protagonista.
Muchas veces nos consultan sobre que hacer para que algo cambie y así contribuir a plantarse frente a la crisis ambiental. Y se nos ocurrió algunos puntos simples para compartir hoy:

 1. Comienza preguntándote:

 ¿Lo necesito? ¿Me lo pueden prestar? ¿Puedo encontrarlo de segunda mano? Lo voy a usar cuantas veces más?.
Elige bien las cuestiones que te haces y sé transparente con las respuestas.
Un pequeño paso cambiando la forma que hacemos las cosas sirve y mucho para que la industria tome note y comience a cambiar también.

2. Plántate 

Es difícil que a estas alturas no tengas conciencia de que la industria textil es una de las más contaminantes del planeta: a diario conocemos datos como que para hacer una simple camiseta se necesitan 2.700 litros de agua y para fabricar un jeans 3.000 o el uso de 300 pesticidas tóxicos para cultivar algodón, etc.
 Pasar de la conciencia a la decir Basta, No quiero mas esto, es una decision. 
Elige la tuya.

3. Re-usa

Como promedio, nos ponemos las prendas que llenan nuestros placares unas 7 veces. 
Hay mil maneras de combinar las prendas y siempre pensando en darle larga vida de uso a la misma. 
Si seguimos descartando como hasta hoy día, tu ropa rápidamente  termina en un predio quemándose.

4. Apuesta por productos segunda vida y de calidad

Al momento de la necesidad de tener que comprar algún producto en concreto piensa si es posible obtenerlo usado. Es decir, otro lo compro antes pero ahora lo dejo de usar y esta apto para seguir siendo usado.
 Y al mismo tiempo opta siempre por productos de calidad superior ya que a pesar que suena mal pagar más caro sin dudas te servirá por largo tiempo haciéndolo finalmente más económico que el fast fashion. 

5. No te dejes engañar ..
Actualmente, los ciclos de la moda rápida generan hasta 52 micro-temporadas al año y hasta el 40 por ciento de lo que compramos no nos lo ponemos por diversos motivos, entre ellos, que las prendas se “viralizan” y dejan de interesarnos.
No te harta ver ropa que se multiplican en las pantallas y en la oficina? 
Hay un camino directo a una moda menos masificada: pequeñas marcas que no producen en cantidades industriales, fabrican localmente e integran la sostenibilidad en sus procesos desde el cultivo hasta el final de la prenda. 

6. …Que vuelva lo clásico 

Los armarios cápsula surgieron en los años 70 del siglo pasado, cuando el auge del prêt-à-porter comenzó a abarrotar los armarios en algo parecido al antecedente de la moda rápida. 
Su antítesis son los básicos de buena calidad que no pasan de moda y suelen durar más tiempo porque siempre tienen encaje con una prenda de tendencia.

  7. AMA LO VINTAGE

Hay datos de afuera, no argentinos, que dicen que cada persona compra de media 34 nuevas piezas y se deshace de entre 10 y 14 kilos de ropa usada al año.
Hay criterios diferentes frente a lo que es vintage o no: para unos, una prenda ha de tener más de 10 años.
Para otros, vintage es todo a lo que podamos darle una segunda oportunidad.
Pone el acento ahí. Para vos o para otros.

 8. SIGUE EL EJEMPLO

Hace algunos meses que escuchamos hablar del Köpskam, término sueco que representa la “vergüenza” por comprar ropa.
Una alternativa antes de arrojarte en brazos de la nunca positiva culpa, puede ser aficionarte a seguir las historias de personas que han decidido no comprar ropa durante un periodo determinado de tiempo o, al menos, no comprar tanta. 

9. LEE LAS ETIQUETAS

Segun un estudio de Lifestyle Monitor el 43 por ciento de los compradores revisan las etiquetas antes de comprar sus prendas de vestir en busca de información que guíe su decisión de compra. Y, aunque falta mucho para que las etiquetas de la ropa que compramos tengan información completa y detallada ya podemos fijarnos en algunos aspectos.¿Por dónde empiezo?
Busca etiquetas de materiales orgánicos y de comercio Justo pero certificados.
Que todo no sea lo mismo por favor.

  10. BUSCA UN RETO QUE PUEDAS CUMPLIR

Acabamos como empezamos: reconociendo que no es sencillo comprometerse con un cambio de hábitos.
Sin embargo, tampoco es tiempo de excesiva indulgencia así que te proponemos que busques tu reto, el que se ajuste más a tus posibilidades y con el que quieras comprometerte.
El cambio también es parte tuya. No solo de la industria.
Algo simple y que funciona es pregúntale a tu marca favorita que está haciendo por un planeta mejor y favorece a la que si.
No te dejes engañar. Hay que comenzar ya.
No recibas prendas con bolsas de nylon como tampoco etiquetas de marcas que solo sirven pads hacer más contaminación.
Entre todos podemos hacer un camino menos contaminante en la industria textil.
Ese es el desafío.
Arrancamos?


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